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miércoles, 27 de abril de 2016

Sobre la Constitución (reed.)



Premisa básica: No estoy de acuerdo con el procedimiento, ni con la forma en que se va a llevar a cabo la reforma constitucional, pero como soy una más de los millones de españoles a los que no les van a consultar para hacerla, pues tampoco importa mucho lo que yo opine. Lo que si nos interesa saber es qué ideas aportan los expertos en derecho. Lo comentaba en el blog del amigo Eurotopía, me resulta extraño que Javier Pérez Royo, por ejemplo, no hubiese dado su visión al respecto, y justo el domingo se le podía leer en un artículo de El País exponiendo su visión. Ayer otro reputado jurista, Agustín Ruiz Robledo, escribía sobre tan espinoso tema. Creo que ambos van en la misma linea que apunto a título personal. En los últimos días o semanas he oido y leido infinidad de artículos sobre si la Constitución tiene o no ideología. Ayer mismo, Cayo Lara (IU) decía que no se puede permitir que se instaure el "neoliberalismo" constitucional ya que supondría una ruptura del consenso alcanzado en 1978. ¿A estas alturas de la pelicula nos preguntamos sobre la ideología de la CE?. Hay que decir que por supuesto que la tiene, y de diferentes colores. Podemos estar más o menos de acuerdo con determinados artículos y sobre la necesidad de su reforma urgente (Corona, Legislación electoral, Poder Judicial, aconfesionalidad efectiva del estado, etc), pero de ahí a decir que todo el texto legal es negativo existe un largo y demagogico trecho. Durante los últimos años nos hemos beneficiado del amparo que nos proporcionaba la Carta Magna ¿Ahora hay que quemarla? Un respaso por la historia del constitucionalismo español nos podría venir muy bien para comprobar que el texto que tenemos no es tan negativo. Estos son algunos ejemplos de la imbricación ideológica existente en la Constitución del 78, son sólo una muestra:  

Artículo 1º.-

1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. (Ideologia Liberal).
 

Artículo 2º.-
1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.
2. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social. (Ideología Social-demócrata).


Artículo 10º.-
1. La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la Ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social. (Ideología Democristiana).
 

 Artículo 33º.-
1º. Se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia.
2º. La función social de estos derechos delimitará su contenido, de acuerdo con las Leyes. (Ideología Liberal).
 3º
. Nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o interés social, mediante la correspondiente indemnización y de conformidad con lo dispuesto por las leyes. (Ideología Social-demócrata).
 

4 comentarios:

  1. ¿Realmente se cumplen esos " bonitos " artículos y otros como el derecho a la vivienda o el derecho a un puesto de trabajo digno , por no citar algunos mas ? Una cosa es lo que esta escrito y otra es lo que ocurre en la realidad de millones de ciudadanos

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  2. ¿Cambiar un papel mojado por otro?¿para que?, para marear la perdiz y perder el norte. Si esta no se cumple me dan igual otras tres ó cuatro mas. También se firmo la carta de DD HH y no se cumple. Lo que haría falta es algún tribunal internacional que obligara al cumplimiento de ciertas leyes. Y no solo no se hace, sino que además parece que importe poco. Salud amiga

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  3. Buenos días, Inma. Pienso que cualquier constitución democrática permite la elección de gobiernos de ideologías diferentes sin menoscabo alguno. Una constitución no es nada más, y nada menos, que las reglas de funcionamiento político de una sociedad determinada. Si con esas reglas no pueden jugar todos y sentirse cómodos todos es que algo no funciona. Y no necesariamente habría que cambiar las reglas, sino la mentalidad (ideología) de los jugadores. Quizá el símil no es muy afortunado por mi parte, pero creo que se me entiende. Un beso.

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  4. Interesante aportación, Inma. Un besazo.

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