k

k

martes, 15 de abril de 2014

Ni beatos ni fanáticos.

Muralla de La Alhambra (Granada)
 
 

Una de tantas formas del agua a los pies de La Alhambra



Patio del Archivo Histórico de Granada (Palacio de los Córdoba)
 
 



El Albaycín desde la Cuesta del Rey Chico.


 
No todo van a ser pasos procesionales seguidos de multitudes devotas, ocasionales devotos o simples mirones. Granada, mejor dicho, cualquier ciudad andaluza, es mucho más que eso. Historia, tradición cultural, gente con ganas, paisajes inéditos, le pese a quien le pese y a muchos de nuestros señores gobernantes les pesa; saben muy bien qué papel les toca representar y, en estos días de "pasión", lo hacen perfectamente. Observo, por Tv, un desfile procesional en el que están representados los tres poderes del Estado que nos imponen, desde tiempos inmemoriales (En Graná, desde que Isabel conquistó el territorio): Iglesia, Ejército y Gobierno. Aunque me queda el grato poso de que la beatería y el fanatismo religioso están en retirada. Cada vez son más las iglesias vacías o llenas de gente mayor. La cultura ha servido para hacernos ver la "luz", pero no la que dicen nos lleva al cielo. Por cierto, estoy terminando un libro de Antonio Muñoz Molina: Todo lo que era sólido, que explica, en parte y mucho mejor que yo, lo que afirmo al respecto. El autor vivió muchos años en Granada y sabe de qué habla.
 

1 comentario:

  1. Impresionantes los versos de Lorca. Siempre extasian esas imágenes. Quizás sea lo único que importe, más la Música. Lo demás, desfiles a la guerra, a la playa, a las dunas de Marruecos, a los centros comerciales, a interiores sin libre albedrío, en fin, se me antojan reflejo dionisíaco del que no podemos prescindir.

    Muchos cordiales y vacacionales saludos, querida.

    ResponderEliminar