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miércoles, 26 de marzo de 2014

Divagando.

 
 
Detalles cuidados para hacer más agradable la vida. Camino por callejuelas de un pueblo perdido, apenas me encuentro con uno o dos paisanos que me indican el camino a seguir. Capto la esencia de un momento y me pregunto porque estoy allí, tan lejos de lo cotidiano. Los acontecimientos se encadenan sin quererlo. Observas la belleza sin aderezos excesivos. Cuando la realidad se impone te das cuenta de que casi todo es inamovible, aunque digan lo contrario. Al elegir la foto que ilustran estas palabras he pensado en una imagen que he visto desde el domingo: los dos nietos de Adolfo Suárez, hijos de Adolfo Suárez, Jr. Ya sé que en nuestra cultura la muerte puede ser tomada con demasiada seriedad o sobriedad y que a los niños se les suele apartar de participar de las ceremonias por no sé qué miedo a que se traumaticen o no sepan afrontar con dignidad los momentos de máximo dolor, pero lo de estos dos niños en el funeral de su abuelo ha sido una especie de exposición al público, una presentación en "sociedad". Un reportero llega a decir que: "...el mayor es un niño muy comprometido socialmente...". Y a mi me da la risa, porque tengo la sensación de que su famoso papá ha hecho de ellos unas pequeñas estrellas que se han codeado con toda la élite política.
¡¡¡Que no se pierda la "casta"!!!.

1 comentario:

  1. Hay mucho de obsceno exhibicionismo, mucha arrogancia y petulancia de la plutocracia que nos asfixia, en ese pase de "modelos" tan escasamente modélicos que hemos visto días atrás. De acuerdo contigo.

    Besos y saludos.

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