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domingo, 19 de enero de 2014

Obscenidad

Estuve en el cine viendo la última película de Martín Scorsese, "El lobo de Wall Street", tenía interés por la trama ya que está basada en hechos reales y nos cuenta la vida de Jordan Belfort, un niñato que pasó, en un breve periodo de tiempo, de ser un don nadie a cotizado bróker con portada en Forbes. Dinero, drogas, sexo y una actitud de vida obscena y falta de ética, pero lo más indignante es que el tipo en cuestión, tras ser procesado y condenado, sólo ha pasado 22 meses en prisión y no ha devuelto, aún, el dinero a las victimas de sus aberrantes prácticas profesionales.
El verdadero trasfondo de la película es mostrarnos cómo ha funcionado el mundo, económicamente hablando, en las dos últimas décadas. Impunidad, codicia, descaro, falta de ética sumado todo ello a la falta de escrúpulos y ansias de ganar dinero rápido, fácil y sin "despeinarse". La deficiente regulación legal del mundo financiero, en parte porque a ver quien es el que se atreve a ponerle el cascabel al gato, ha derivado en la mayor crisis mundial con una consecuencias que aún no están totalmente cuantificadas. Tardaremos años en recuperar lo que hemos perdido, pero ese 1% de la población (que según dicen son los que manejan el cotarro) se han hecho multimillonarios y la rendición de cuentas queda en "suspenso" y, en muchos casos, aplaudida por la mayoría que querría ser como ellos. La realidad supera a la ficción...

2 comentarios:

  1. Si, en este caso la realidad lo supera con creces. No hay mas que ver la cantidad de casos que salen a diario y como todos parecen que se van de rositas, ejej, ahora eso si tu no robes para comer eh.
    unos besotessssssssssssssss

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  2. Para mi, como espectador, lo mejor del cine de Scorsese es que muestra un retrato íntimo de los personajes sin hacerles ningún tipo de concesiones. Además, son las películas con las que más me río y de las que aprendo más, porque me hacen pensar.
    Hoy, a las nueve de la mañana, habrá unos cuantos Jordan al mando de una empresa de valores, o quizá haciendo sus primeras llamadas para vender sus primeras acciones sin el menor escrúpulo de a quién se las venden, ya que ellos cobran su comisión por cada compra o venta de acciones. Para aquél que lo ignore, hay que decir que invertir en bolsa es una auténtica lotería, nunca se sabe que ocurrirá con las acciones que compras. Acabas de cambiar dinero real, por un papel que dice que en el momento de su compra tiene un valor X, que en minutos u horas puede ser -X o +X. Basamos nuestra economía en una farsa de papel moneda controlada por una élite económica que a su vez controla y dirige al poder político. Cómo muy bien dices en tu post, es necesario regular los mercados financieros, de tal forma que se haga muy complicado practicar la corrupción. Si conseguimos eso, los ricos no tendrán de que avergonzarse.
    Saludos, y disculpas por la perorata.

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