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miércoles, 8 de enero de 2014

Nada de "real" impunidad.

"...La infanta Cristina quiere que se haga justicia (Miquel Roca, dixit)...". ¿Qué quiere qué?. Mire usted, Sr. Letrado, la justicia la queremos el conjunto de la ciudadanía que no defraudamos ni "lavamos" dinero. La Monarquía está tocada de muerte por mucho que quieran hacerle el photoshop en la revista Hola. El Rey se encargó de exiliar a la infanta y la envió a Washington, pero el "daño" ya estaba hecho y los presuntos delitos que ahora se  imputan, a Urdangarín y a su real esposa, cometidos. Actuaron impunemente y arropados bajo la premisa de que nunca se ha procesado a un miembro de la familia real, pero con la situación de desesperación que vive el país no cabía en cabeza bienpensante que tal impunidad duraría mil años y un juez se ha atrevido a investigar, con las pruebas que se le presentan, a la Infanta. Oigo a los analistas diseccionar el Auto y demás pormenores sobre la futura declaración y me sorprende que utilicen  expresiones como que ha "triunfado" el Estado de Derecho y la Democracia. ¡No señor! no se trata de ningún triunfo, es una cuestión de legalidad y de comisión delictiva, independientemente de la persona a la que se le imputen los presuntos delitos. ¡Con qué facilidad se utiliza la palabra Democracia!...Dime de qué presumes y te diré de qué careces...
Esperemos a que llegue el día fijado para la declaración y que ésta se lleve a cabo legalmente, es decir, en presencia del Juez Instructor y del resto de las partes, para que  todos puedan tener opción de preguntar sobre las cuestiones que crean oportunas y con el fin de esclarecer los hechos y que no nos vayan a "colar" una declaración tipo Esperanza Aguirre que la hizo por escrito y sin presencia de las partes o del Fiscal ( para mi inconstitucionalmente ilegal). Los privilegios reales han de finalizar si la Monarquía quiere permanecer en el tiempo, caso contrario el Príncipe lo tendrá difícil para reinar. 

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