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domingo, 1 de diciembre de 2013

Soberanos.




Que todos los caminos llevan a Roma es una expresión por todos sabida. Hay caminos rectos y otros no tanto. Para llegar a concluir cual es el mejor para una determinada situación partimos del ensayo-error. El éxito o el fracaso de empresa será directamente proporcional al grado de implicación que suponga. Si protestamos por la falta de representación que advertimos, a diario, en nuestros políticos ¿Lo hacemos convencidos o es una manifestación de nuestra propia autoafirmación? ¿Tenemos miedo de cambiar las cosas?. Si nos estamos dando cuenta, demasiado tarde, que los que mandan son entes ajenos al Estado (mercados, por ejemplo) ¿Por qué no exigimos que nos devuelvan lo nuestro?...Si, lo nuestro, el poder soberano, sin intermediarios especuladores, manipuladores e indecentes. Una cosa es ceder parte de la soberanía estatal a un ente supranacional (UE, TEDH...) y otra bien distinta es transigir con las políticas aplicadas por lobbys empresariales que sólo buscan el rendimiento e interés particular. Como dijo Rousseau: "...para unir a dos enemigos  solo hace falta encontrar otro enemigo común...". ¿Sabemos quién es nuestro enemigo común?...

3 comentarios:

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  2. Bonita reflexión. Y bonita foto, que me trae agridulces recuerdos: llegué a verme con un pie descalzo hundido en la nieve del Veleta.

    Sí, se nos debe valorar por nuestros enemigos y ese tercero al que apuntas es indudablemente el peor: la morosidad de quienes contribuyen a fortalecer este sistema tan corrupto.

    Sinceros y cordiales saludos.

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  3. Me encanta la foto que has puesto para adornar el articulo, jeje quien son los enemigos? pues está claro todoso los chorizos que hay en el pais gobernados por otro chorizo jajaja
    Besotesssssssssssss niña

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