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viernes, 6 de septiembre de 2013

Ojos que nos vigilan



 
Hay ojos que todo lo ven, observan y analizan hasta el más mínimo signo de vida particular, intima. El que estemos constantemente bajo el punto de mira de un ente desconocido, o no tanto, es algo que, en cierto modo, hemos podido evitar. Las redes sociales han contribuido a que millones de usuarios estén expuestos a la vulneración de su intimidad de forma involuntaria. No hace mucho que me ocurrió algo curioso. A las ocho y media de la mañana recibo una llamada de teléfono, era el director del banco que me requería para que fuese urgentemente a la sucursal y llevase mi tarjeta de crédito para ser destruida. No entendía nada. La cuestión fue que desde una ciudad del sur de los Estados Unidos alguien había realizado compras en mi nombre y por un importe desmesurado. ¿Cómo pudo ocurrir? Sólo uso la tarjeta para pagar compras de libros por internet, así que es en una de esas compras cuando algún hacker me copió la tarjeta y aprovechó para hacer su agosto particular. Agradecí que el sistema del banco reaccionara eficazmente, pero ello no obsta para que vuelva a ocurrir. La conclusión: nada de tarjetas por internet. EL Código Penal español castiga las conductas delictivas relacionadas con las redes, a nivel internacional también hay normativa para protegernos ante los piratas informáticos, pero son insuficientes y no estamos a salvo, nuestra intimidad sólo puede ser preservada de una forma: no des tus datos a cualquiera. 

1 comentario:

  1. Todo cambió cuando se hizo extensiva la porca miseria de los móviles y el granenmano milano del intenné. Desde entonces, lo que quedaba de humanidad va a la deriva sin remisión.

    Buena fotico, buena rentrée. Salud.

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