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lunes, 12 de agosto de 2013

Mentiras arriesgadas

Que un testigo o un imputado mientan en sede judicial es un delito, pero a la vez es un derecho, nadie está obligado a declararse culpable ante la imputación de unos hechos presuntamente delictivos (art. 24 de la CE). Bien, hasta aquí creo que estamos de acuerdo y sólo cabe esperar que sean los Jueces y Magistrados los que tengan la última palabra con respecto al sujeto que incurre en tal conducta, pero cuando el Presidente (Vid. Rajoy) de una nación miente en sede parlamentaria estamos ante un grave caso de "mentira colectiva o institucional". Los ciudadanos somos engañados no sólo por los incumplimientos programáticos de un determinado partido político sino por hechos que van más allá y que la única solución posible es la dimisión irrevocable del "mentiroso". En cualquier país democrático, que no sea el nuestro, ya lo habría hecho. En España, mientras se lo llevan crudo, nos entretienen con el "contencioso" gibraltareño, que es la gran serpiente veraniega...yo creo recordar que mi papá me hablaba de ello y me explicaba que era un tema recurrente en los tiempos del tito Paco...¿Me equivoco?. ¡Hala, panem et circenses!... y a ver suecas en bikini...

1 comentario:

  1. Sobre todo en esto último llevas taco de razón, querida. Recuerdo un agosto en Mallorca y solo había suecas por doquier y solo con la parte de abajo. Algún que otro gitanillo del Sacromonte iba a tocar la guitarra. Pero poco más.

    Oye, y lo del gallego apamplao es de juzgado de guardia. Los de El Mundo no lo echan ni con aceite hirviendo, me temo. La gente, con eso de que está en los chiringos, ni se entera de las nóminas de Bárcenas.

    Salud y adelante!

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