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miércoles, 31 de julio de 2013

Por un titular...

La labor de planificación calculada milimétricamente por los medios de comunicación es patente en España. La ideología de los grupos empresariales que "mandan" en el sector es un peligro para la democracia tal y como está concebida en la actualidad, con sus carencias, sus deficiencia,...Se trabaja con una finalidad partidista que beneficia al gobernante de turno o de un determinado grupo de presión, pero no en favor de la ciudadanía. El ego de un director, el interés económico del periódico, por ejemplo, o cualquier otro motivo espurio pueden hacer que un titular vaya en una u otra dirección predeterminada, podría poner mil ejemplos a éste respecto, aunque hay uno que me cabrea sobremanera: El señor Francisco Marhuenda y su periódico La Razón ¿Se puede ser más lameculos con el poder?. Un profesor universitario del ramo jurídico metido a periodista al servicio de "su majestad" Rajoy y la causa perdida. Ojalá leyera éste texto y se querellara contra mi. Pagaría gustosamente la multa que el juez pudiese estimar oportuna por "injuriar" a tan digno señor jurista...
Es un error y un peligro que los "plumillas" se erijan en portadores de un poder que no tienen, la labor del buen periodista es informar verazmente, contrastando las noticias y sin falsearlas, pero me temo que estos principios básicos de ética periodística quedan para los manuales.
Conozco a una persona que a su vez conoció, en cierta forma, a una reputada periodista de "investigación" y tuvo una experiencia curiosa con ella: ambas establecieron contacto durante un periodo de tiempo. La periodista sabía que la otra persona tenía una profesión que podía reportarle información suculenta sobre cuestiones importantes para su labor, pero cuando descubrió que no era así cortó totalmente la comunicación y desapareció, tras haberle contado cosas intimas para ganarse su confianza. Un ejemplo real que me sirve para comprobar cómo actúan muchos con tal de conseguir un titular.
Señores de "El cuarto poder" aprendan bien la máxima: ¡El fin no siempre justifica los medios!
 
 

1 comentario:

  1. Conste que no es por hacerte la ronza, como decimos por aquí, pero llevas más razón que una santa. La grey canalla carece de ética y Marhuenda es un ejemplo palmario de abyecto plumilla y turiferario del opus, que siempre se pone de perfil para no reconocer la verdad.

    No te va a pasar ná por llamarlo "lameculos". Si se enterara igual te invitaba a champán. Una cosa, que te digo flojita al oído: (todas las facultades de periodismo deberían desaparecer de la faz de la tierra, por ser guaridas de chupacabras).

    Salud.

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