k

k

sábado, 6 de julio de 2013

La mano achicharrá...

 
 
El gregarismo hace que hasta el, supuestamente, más libre de los espíritus se sienta obligado a dar la cara por los de su grupo, sea de forma justificada o no. Espectáculo bochornoso es recibir información sobre la corrupción, pero no se queda atrás el hecho de que los mismos que lo critican si afecta al "otro" lo jaleen si viene de tus propias filas. No hace falta decir que cada uno tiene sus simpatías o antipatías entre los personajes de la vida pública, pero hay que estar muy ciego para no reconocer que todos actúan de forma errónea y nosotros estamos en el centro de todas las dianas. Poner la mano en el fuego por los tuyos está muy bien, es leal, pero resulta intolerable que se haga de forma generalizada. El delito no tiene ideología...bueno, no debería de tenerla. Los delincuentes (...presuntos...) han de estar en el lugar correspondiente y los gregarios, si me apuran, también. Me voy a tomar una cerveza bien fría con unas anchoítas para olvidarme, por unos momentos, de que existen políticos que arropan a los delincuentes.
¡A vuestra salud!
 
 

1 comentario:

  1. ¡A la tuya, querida!

    El gregarismo es lo que se conoce como "paradoja de Abilene", siempre y cuando se cumpla la condición "sine qua non" de que existan personas dignas y honestas.

    La corrupción es forma de entender la vida para la inmensa mayoría de mediocres que nos rodean. Da igual que sea Bárcenas trincando y repartiendo al servicio de su podrido partido, que Amy Martin en la fundación Ideas o Valderas pillando piso de 8 por 5. O que un director de instituto público poniéndose pedazo de horario y pillando 800 euros más al mes (lo que paga coche y piso) y pillando el 70 por ciento de complemento de por vida una vez deje el cargo, solo porque unos iluminados que lo protegen quieren hacer ver al resto que ha nacido para redimirnos, siendo una escoria. Corrupción es sembrar los municipios de badenes, semáforos e inútiles metros para rebañar unos cuantos. Por supuesto que son los eres reptilianos y las comilonas sindicales en "lo mejón" de Sudáfrica. Vivimos en un país corrupto hasta el corvejón, pero aún más corrupto es este pueblo que moralmente (y a la chita callando) lo justifica y que aguarda "las rebajas" para comprar, sin que se entere el vecino, en lugar de luchar con vehemencia por un reparto equitativo y porque los don nadies dejemos de estar sometidos a usura.

    Buen texto el tuyo y mejor condumio. Salud.

    ResponderEliminar