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martes, 16 de abril de 2013

Un lunes al sol.

 
 
En este gran país, salvo que pertenezca al gremio de políticos corruptos, banqueros especuladores o fauna diversa de la que puede englobarse en cualquiera de las figuras delictivas que recoge nuestro Código Penal, tienes todas las posibilidades de estar gravemente afectado de una dolencia llamada: Desilusión. Se manifiesta con grandes dosis de apatía, conformismo, pasividad...Cientos, millones de paseantes por calles o parques sin rumbo fijo y con la mirada perdida. Cada día es un lunes al sol. Desayuno y tengo tiempo para darme un paseo por el parque. Me cruzo con dos jardineros que debaten sobre la posibilidad de ascender en la empresa si realizan cursos de formación. En otro tramo del camino un grupo de amas de casa paseando perritos y hablando sobre los niños que están parados y se les han "acoplado" en casa. Unos veinte locos, (por eso de que viven en el mal llamado "loquero" municipal) acompañados por un vigilante, hacen gimnasia pasiva en unas modernas máquinas instaladas por mi querido alcalde en un arranque de generosidad pre-electoral. El más curioso, un hombre de mediana edad, se lía un porro mañanero, cuando se levanta del banco veo que camina con muletas. Reflexiono sobre la extraña vida que vivimos en las vidas extrañas de otros. Fotografío unos parterres en flor.

1 comentario:

  1. Querida amiguita Inma, rita la cantaora (permíteme la familiaridad, ja): yo también estoy desilusionado con esta situación apocalíptica que describes con esa interesante visión escudriñadora. Pero te diré lo que pienso: lo telúrico no es lo sustancial. Creo que la auténtica crisis está debajo, en nuestras conciencias. Creo de verdad que todo esto se malogró con aquellas generaciones de padres acomplejados con ellos mismos, de los ochenta. Lo económico siempre ha estado mal menos para los del "principio de Peter": llegar alto cuanto más alto sea el nivel de incompetencia. Pero llevan muchos años "experimentando" con la gente para hacerla infeliz: se trata de vender ordenatas y sillas para ordenatas. Se trata de destruir las relaciones humanas y que la amistad y la fraternidad lo sean con el iphone. No solo los fachas tienen culpa de la estólida inanición de Rajoy y sus coyotes. Zeta también hizo manitas con Botín y con todo lo que se le puso, hasta con los obámicos del Deuteronomio. La crisis es nuestro delirante odio al amor.

    Saludos.

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