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martes, 26 de febrero de 2013

Chascarrillos.

Si no tenemos suficiente con aprender inglés, alemán o, ultimamente, chino mandarín, hemos de hacer un ejercicio intelectual sumamente complicado: aprender a descifrar los mensajes de nuestros estimados políticos, esos que cuando dan una rueda de prensa o comparencia (que no sé para que usan estos términos, pues los periodistas poco pintan en las mismas) se van por los cerros de Úbeda para definir un concepto que no tiene más que una o dos acepciones. Lo de ayer de Mari Loli Cospedal quedará para los anales de la historia periodistica. La de chascarrillos que están provocando sus palabras "contrato simulado" o "pago diferido". Decía Machado que al hombre público (o mujer) hay que exigirle que posea virtudes públicas, entre las que incluía la fidelidad a la propia máscara. No hace falta dudar que la mayoría de políticos son fieles a la suya y a la del partido que les da cobijo, caso contrario no se explica que se retuerzan los argumentos aún a sabiendas que se puede estar haciendo apología de un presunto delito de indole laboral (Vid. declaraciones de Cospedal)...La máscara de ésta mujer cada vez se parece más a un cantante muy famoso que acabó siendo su propia victima.

1 comentario:

  1. La señora Cospedal está haciendo todos los esfuerzos posibles por pasar a la historia como la política más tonta de los siglos XX y XXI. Véase, si no, su deposición (en 5ª y 6ª acepción) sobre sus chanchullos con la agencia de detectives Método 3. Los han contratado, dice, para recuperar ¡unos ficheros informáticos! que, dice, habían borrado (naturalmente) los socialistas. Si esta mujer no es tan descerebrada como parece, entonces nos toma el pelo descaradamente. En cualquier caso, habría que recordarla (como a tantos otros políticos) que está ahí, ocupando el puesto que ocupa, para hacer lo que los ciudadanos le pidan, que para eso y por eso se la ha votado. Y no para engañar a los ciudadanos, ni para decirles qué tienen que hacer.

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