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jueves, 22 de noviembre de 2012

Cotilleo.


 
         
 
La sociedad actual nos hace sumergirnos en un constante estado de chismorreo que provoca, a su vez, una ansiedad y alerta superiores a los que exigirían la simple supervivencia. Aparentamos cosas que no somos, consumimos y derrochamos para alardear de un status social al que, a veces, no pertenecemos. Todo esto obliga a llevar a cabo complicadas tareas mentales con la finalidad de saber lo que piensan los demás sobre/acerca de nosotros. En los últimos años es cada vez más acentuada ésta actitud, tras la proliferación de los programas de televisión-basura, las revistas de cotilleo amarillista. Pero hemos de reconocer que el medio en el que más se hace patente el chismorreo es en el mundo virtual, en las redes sociales. Las antiguas puertas o ventanas de la casa de pueblo se han convertido en la "ventana" del programa que usemos en nuestro ordenador. Ya no hay cortinas, ni persianas que correr o subir para ver qué hace la vecina, ahora nos limitamos a leer lo que otros escriben sobre ellos mismos y ya tenemos información detallada. ¿Se acabará la intuición humana con éstas prácticas cibernéticas?

1 comentario:

  1. España vive del !Qué dirán!... y de la prensa/programas rosa !

    Saludos
    Mark de Zabaleta

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