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viernes, 12 de octubre de 2012

Abismos.



 
 
Una simple mirada lo desencadena todo. Están juntos pero no pueden acercarse más de unos pocos centímetros. Mirar a través de un cristal, tocarse tras el mismo, juntar dedos, manos y labios es lo único que les permiten. La sensación de claustrofobia, en estado latente, sólo se instala desesperadamente a la hora de ir a dormir. La opresión en el pecho hace que se desvele, le falte la respiración, se ahogue y sienta que se deja morir. Así un día y otro, meses, años. Por un instánte  observa, mira y alcanza la mano, le toca, puede ver cómo duerme, su expresión facial muestra signos de cansancio, de tristeza, algún movimiento involuntario, ..., pero no puede evitar seguir pensando en que hace bien, que lo correcto es ser ambiguo, aunque puede equivocarse.

1 comentario:

  1. QUE RELATO TAN PROFUNDO, HACER LO CORRECTO, SER AMBIGUO, RESIGNARSE...
    EXCELENTE TEXTO. ME GUSTO MUCHO. TE FELICITO.
    ME QUEDO POR ACÁ.

    lujanfraix.blogspot.com

    MI BLOG PRINCIPAL

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