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lunes, 27 de febrero de 2012

Libertades públicas.

Los ciudadanos debemos armarnos de fuerza y de constancia y repetirnos todos los días, en el fondo de nuestro corazón, lo que decia Palatino en la dieta de Polonia: Malo periculosam libertatem quam quietum servitium (Prefiero la libertad con peligro a la esclavitud con sosiego). Es eso lo que nos toca vivir, en estos tiempos de gobiernos corruptos, de recortes y de imposiciones a golpe de "decretazos", la libertad como ejercicio de valentía, dado que son muchos los peligros a los que nos enfrentamos cuando vivimos en sociedades avanzadas y democráticas (no vamos a entrar en terreno de la política internacional, ni en los graves problemas que sufren los paises no demócraticos o subdesarrollados, sería auténticamente deprimente). El mayor y más importante de nuestros problemas es el de la grave situación por la que atraviesa el "estado democrático de derecho" (art. 1 CE). A continuación vendría la gran crísis del "estado del bienestar" rechazada de plano por los grandes teóricos neoliberales, alegan que no es posible que el Estado cargue con el peso de la universalización de educación (Que se lo digan a la presidenta Aguirre y al nuevo super-Wert), la sanidad o las prestaciones por desempleo (Con los nuevos decretos, reformas varias y medidas anti-crísis quedan casi sin margen para la protección real y efectiva). ¿Y a qué viene toda esta retahíla de palabras?. Si yo quería hablar de la "Primavera Valenciana" y la libertad de expresión, manifestación, reunión pacífica ¡qué grandes derechos fundamentales!.

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